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El film del celebrado, aunque polémico, director de Zodíaco es uno de los máximos aspirantes a obtener el Oscar como mejor película. Igualmente, si ¿Quién quiere ser millonario? le arrebata el principal galardón resulte el film más premiado. Con todo, El curioso caso de Benjamin Button es un film tan inteligente como menor dentro de la historia que coronará su suceso. Brad Pitt se luce en el film de David Fincher. |
El curioso caso de Benjamin Button es la transcripción fílmica del cuento que escribió F. Scott Fitzerald en 1921 y basa su estructura narrativa en la premisa del niño que nació viejo y envejece hasta la niñez. Esto significa que es un niño arrugado y con los problemas de la tercera edad, que irán desvaneciendose hasta que muera siendo un cándido y rosado bebé. La vida de Benjamin transcurre en la Nueva Orleans en los primeros años del siglo XX y, a partir de la lectura de su diario personal por parte de la hija de su gran amor en el siglo XXI, resulta una reflexión sobre el devenir del hombre en el contexto de la modernidad. Se inicia cuando es rechazado por su padre, su madre muere al dar a luz, y es depositado en una residencia para ancianos. Una asistente negra que trabaja y vive en ese caserón descubre al horrendo y arrugado pequeño y decide criarlo como propio al tomar conocimiento que -de acuerdo a la prescripción médica- morirá en muy poco tiempo. Pero el pequeño crece y evoluciona favorablemente, incluso va dejando atrás la artrosis de sus manos y pies, puede cada día caminar mejor y desenvolverse con soltura.
Benjamin Button es el curioso caso de un anciano dentro de un grupo de ancianos que tiene invertido su reloj biológico. Mientras la humanidad envejece y muere, Benjamin crece y rejuvecene. En ese viaje de autoconocimiento, por el camino comprobará la naturaleza humana con sus virtudes y defectos, los amores que encuentra y que pierde (una usualmente formidable Cate Blanchett es su romance) y las alegrías de una vida que perdura más allá del tiempo. También resulta muy convincente la labor de Brad Pitt entregando un Benjamin Button como cabeza de un elenco sin fisuras.

El curioso caso de Benjamin Button es una película a todas luces ingeniosa, resuelta con creatividad técnica y de sólidas actuaciones. Empero algo falla, y quizás sea la dificil traslación de ese universo literario a la pantalla grande que, por hacer obvio lo comprensible, exprime mucho más de lo aconsejado un relato que no deja ningún elemento en el terreno de lo sugerido y simbólico. Todo debe ser explicitado reiterada -y subrayadamente- para que se entienda lo que se percibe desde el vamos: que el curioso caso de Benjamin Button es una inteligente mirada a los hombres y la convivencia con el paso del tiempo, de especial vigencia en tiempos de "dorada eterna juventud". Sin tanto regodeo formal, incluso ciertas escenas son de un preciosismo casi comercial, el film de David Fincher sería una película para aplaudir sin dudas. Pero cuando todo se enuncia al detalle en casi tres horas de película, el deslumbramiento inicial da paso a cierto tedio. Lo que no quiere decir que El curioso caso de Benjamin Button tenga muchos aspectos positivos, que le han deparado tantas merecidas nominaciones al Oscar, pero se lamenta que todo ese genio derroche de virtuosismo individual nunca produzca la alquimia esperada. Aquí no falla la historia sino la sofisticada forma de apropiarse de ella.
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